Qué más quieres de mí si el pasado está a prueba de tu amor y no tengo el valor de escapar para siempre del dolor. Demasiado pedir que sigamos en esta hipocresía. Cuánto tiempo más podré vivir en la misma mentira. No, no vayas presumiendo que me has robado el corazón y no me queda nada más. Sí, prefiero ser el perdedor que te lo ha dado todo y no me queda nada más. Ya no puedo seguir resistiendo esa extraña sensación que me hiela la piel como invierno fuera de estación. Tu mirada y la mía ignorándose en una lejanía. Todo pierde sentido y es mejor el vacío que el olvido. Yo prefiero dejarte partir que ser tu prisionero y no vayas por ahí diciendo ser la dueña de mis sentimientos. Qué más quieres de mí si el pasado está a prueba de tu amor. - El perdedor- Enrique Iglesias feat. Marco Antonio Solís.
martes, 21 de enero de 2014
martes, 14 de enero de 2014
domingo, 12 de enero de 2014
lunes, 6 de enero de 2014
Touched for the very first time
¿Cómo puede la gente contar, vivir y experimentar, una y otra vez, las mismas cosas con cada nueva relación? A modo de ejemplo: Salís con tu nuevo novio -o tu nuevo "algo", como prefieras llamarlo- y es inevitable caer en ese tipo de conversaciones en las que hablas de cosas de tu vida y, si es posible, de las más avergonzantes. De repente estás contando cómo, en el apuro de subirte a un micro rumbo a tus vacaciones, te olvidaste el paquete más importante abajo y el chofer te cerró la puerta en la cara con una cruel expresión en sus ojos de: ¡Oh, qué pena! Y, mágicamente, te acordás que se lo contaste a tu ex, y también a tu otro ex y al otro; y así sucesivamente hasta llegar al primero. ¡Dios! Es molesto. Quizás deberíamos realizar, al final de cada relación, un procedimiento, nada grato a decir verdad, pero -probablemente- efectivo. Sí, estoy hablando de una lobotomía cerebral! Puede ser que sea un poco exagerada, pero es realmente incómodo querer empezar una relación y recordar que las cosas que a esta personita le resultan novedosas, vos ya las contaste unas 300 veces (definitivamente, estoy exagerando... 300 relaciones? OMG! Quite impossible, isn´t it?).
Quizás a algunos les resulte más fácil, a mí no me parece difícil, pero sí es aburrido. Tipo: "Acá vamos otra vez, mi nombre es X y nací en X fecha y bla bla bla". Es como hacer los writing en inglés, llega un momento en que todos son tan iguales que uno los hace de memoria. Nuestra vida termina pareciendo un cassette al que se le pone PLAY cada vez que empieza una nueva relación.
No es que me guste, sinceramente, no es una de mis preferidas, pero admiro a Madonna y su canción Like a virgin. ¿Será esa la respuesta a todo? Sentir como si fuera la primera vez que ocurre todo es una vía viable. Aunque creo que "sentir" es demasiado involuntario, creo que tenemos que poner lo mejor de nosotros y simplemente, con mucha buena onda, hacer como si fuera la primera vez. Un poco de sonrisas falsas e historias viejas remasterizadas, no vienen nada mal cuando se trata de una nueva cita.
Made it through the wilderness, somehow I made it through. Didn't
know how lost I was until I found you. I was beat incomplete. I'd been had, I
was sad and blue but you made me feel shiny and new. Like a virgin, touched for the very first
time. Like a virgin when your heart beats next to mine. Gonna give you all my
love, boy. My fear is fading fast, been saving it all for you, 'cause only love
can last. You're so fine and you're mine,
make me strong. Yeah, you make me bold! Your love thawed out what was scared
and cold. You're so fine and you're mine. I'll be yours 'till the end of time, 'cause
you made me feel I've nothing to hide. Madonna- Like a virgin
lunes, 30 de diciembre de 2013
Cuando el año llega a su fin
Este es el momento del año en el que todos hacemos resúmenes, contamos cómo lo vivimos y hacemos un balance (bastante mediocre, para ser sincera). Y, por supuesto, no voy a ser la excepción. Lo bueno de tener un blog es que solo unos pocos van a ver qué es lo que yo siento respecto a este año -evita las interpretaciones, realmente, ésta cosa es algo productivo.
Considero que cada año que se va nos deja una montaña, nada agradable, de objetos abstractos que molestan en los peores lugares del ser. Todas la cosas por hacer molestan en la cabeza. Todos los fracasos se esconden bajo la piel haciendo que el cuerpo pese el doble... (Mi antigua nueva amiga me estaría preguntando: Sofía, ¿Qué es fracasar para vos? Y yo tipo: WTF?! Fracasar es fracasar... qué se yo. Es una palabra divertida utilizada para todo lo que no se cumple, todo lo que no logro. Punto, fin de la discusión!).
Igualmente, esa montaña de ideas, planes y demás no es tan pesada. Sí, ya sé... que molesta, no lo voy a negar, pero si miro al otro lado de la habitación puedo encontrar una pequeña montaña de éxitos y alegrías que, créanlo o no, pesa mucho más que la otra estúpida montaña. Todos los logros, los aciertos, las peleas victoriosas, las metas y objetivos cumplidos, pesan mucho más. O, por lo menos, logré que eso ocurriera en mi vida.
Llevo años planeando mi "cuando sea grande quiero bla bla bla" y creo que ese momento llegó. Este año viví como adulta, aprendí algo de todo lo que se me presentó y la vida no resultó tan difícil. Creo que mucha gente tiene guerras imposibles, en comparación, yo no lucho contra nada y por eso, aprendí que no puedo considerar mis mini-guerras tan difíciles. Anyway, qué lindo es vivir así, sin mochilas, sin remordimientos, sin miedos adolescentes.
Este hermoso año lo voy a despedir una y mil veces en los pocos días que quedan, porque se lo merece. Y, quizás, pueda darle la bienvenida a otro en el que lo único que planeo es seguir con mi plan. "Cuando sea grande..." es hoy. El momento es hoy. Y mañana va a ser hoy, también. Pero no más ayer, porque nunca, volverá a ser hoy.
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